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Aché Laboratórios Farmacêuticos S.A: una trayectoria de 42 años de éxito

Transformarnos y evolucionar año a año: esas son las premisas que siempre guiaron la actuación de Aché. La adopción de una postura arrojada, guerrera, osada e innovadora explica la trayectoria de éxito de la empresa.

Como todo comenzó

En 1966, Prodoctor Productos Farmacéuticos, creada un año antes, adquirió del empresario Agostinho Cabreira el laboratorio y la marca Aché. A partir de ahí, la empresa comenzó a dispararse, con un crecimiento en todos los ámbitos: en la producción, debido a la mejora del parque industrial, en la oferta de productos, con la creación de nuevas líneas, y también en las ventas. Los buenos resultados llevaron a la ampliación de la fábrica. A pasos grandes, Aché ganaba forma y fuerza, sustentando su trayectoria de crecimiento y solidificación rumbo al éxito.

Los productos comenzaron a ganar mercado. El descongestionante nasal Sorine®, lanzado en 1967, por ejemplo, se mantiene líder de segmento hasta hoy. Con el crecimiento y el éxito de los nuevos medicamentos, la fábrica de Santana no admitía más producción. Los socios compraron entonces un terreno de 15 mil m² al margen de la Carretera Presidente Dutra, en Guarulhos (SP). En 1973, Aché transfirió sus operaciones para las nuevas instalaciones, proyectadas por Ruy Ohtake. En el mismo año, Aché figuraba entre los 10 mayores laboratorios del país.

En 1978, la empresa creó Química Aché, concretizando el proyecto de control de calidad del laboratorio.

Adquisiciones rumbo al crecimiento

La primera adquisición se hizo en 1979, con el grupo Bracco, que compró Novotherápica, uno de los más antiguos laboratorios nacionales. En el mismo año, Aché fue elegida por la extinta Revista Visão como la "Empresa del Año", con el mejor desempeño y lucro del sector farmacéutico. Al año siguiente, fue lanzado el analgésico, miorelajante y antinflamatorio Tandrilax®, después consagrado por el éxito de ventas.

En 1983, fue adquirida la división brasileña de la multinacional Parke Davis, lo que resultó en más equipamientos, más empleados y mayor producción. El constante crecimiento en los negocios podía ser fácilmente constatado por las obras que mal terminaban y rápidamente recomenzaban.

En una osada estrategia de Aché, en 1987, fue lanzado el NeoDecapeptyl®, con tecnología inédita de microcápsulas. Más audaz todavía fue la unión entre Aché y Merck Sharp & Dohme, en una joint venture que resultó en la constitución de la binacional Prodome. Tres años después, en 1990, Aché adquirió el control del 42% de la multinacional Schering-Plough.

Otra idea de Ruy Ohtake fue el edificio inteligente, que comenzó a erguirse en 1995. La empresa decidió además construir un edificio de última generación para abrigar el área de producción. La construcción, que admite algunos de los equipamientos, sistemas y procesos más seguros desarrollados en el mundo, marca el inicio del Proyecto Farma.

En 1996, Aché ganó el "Premio Excelencia Empresarial", concedido por la Fundación Getúlio Vargas, y pasó a ocupar la primera posición en el Mercosur. En el mismo año, los embalajes de los medicamentos fueron adaptados para impresión en Braille, una innovación en el mercado brasileño.

Paralelamente, este período fue importante para la evolución de las investigaciones de Aché. Fue formado un Núcleo Estratégico de Investigaciones y Desarrollo (Neped). Pionero en el sector farmacéutico, el grupo comenzó a estudiar plantas con potencial medicinal para crear fitomedicamentos, medicamentos producidos a partir de extractos vegetales estándares, con comprobación científica de eficacia y calidad. Los primeros resultados de esos estudios fueron obtenidos en el 2003, con el lanzamiento del primer fitomedicamento de Aché, el Soyfemme®, a base de soya.

Liderazgo nacional

En el 2001, dos importantes etapas fueron vencidas. La empresa conquistó los certificados: ISO 14001, referente a la gestión ambiental, y el OHSAS 18001, por la seguridad en el trabajo y por salud ocupacional.

En el 2003, la empresa pasó por nuevos cambios rumbo al crecimiento constante y al liderazgo del mercado nacional. Por decisión del Consejo Administrativo, ASTAMedica fue incorporada por Aché. La unión de las sociedades aseguró al laboratorio una posición ventajosa en diferentes participaciones de mercado frente a la competencia, consolidándolo como la mayor industria farmacéutica de Brasil.

En el 2005, Aché adquirió Biosintética Farmacéutica. La adquisición es parte del plan estratégico de Aché, establecido en el 2004, dirigido, entre otras cosas, al crecimiento sustentado, al liderazgo del mercado nacional, a la mayor capacidad de inversión en innovación y al fortalecimiento de la cartera de productos. El complemento de la cartera y la similitud de culturas entre las dos empresas fueron los principales factores que llevaron a la adquisición de Biosintética.

Con la integración, Aché pasó a contar con 250 opciones terapéuticas y marcó la entrada de la empresa en nuevos segmentos como en el área cardiovascular y genéricos, y expansión de la cartera en las áreas del sistema nervioso central, dermatología, respiratoria, oncología y genéricos.

Extensa línea de MIP y genéricos

Medicamentos exentos de prescripción (MIP) y genéricos son hoy otra fuerte área de actuación de Aché. Además de contar con marcas líderes, como Sorine®, Biofenac® Aerosol, Transpulmin®, Flagass® y Flogoral®, la empresa invierte también en la ampliación de su cartera de MIP con la migración de medicamentos de prescripción consagrados, como el analgésico y relajante muscular Dorilax®, hacia afuera de los mostradores de farmacias y droguerías de todo Brasil. En el momento de la integración, la línea de genéricos, comercializaba 70 moléculas, con cerca de 100 presentaciones.

Enfoque en innovación

Aché siempre desarrolló nuevas presentaciones y versiones para los medicamentos, buscando la ampliación de las opciones terapéuticas para los médicos y pacientes.

Atenta a la evolución del mercado nacional, Aché sigue una estrategia de desarrollo con la marca de la osadía que siempre la distinguió: invierte actualmente en investigación y desarrollo de fitomedicamentos, productos desarrollados a partir del extracto estándar de plantas. Como ejemplo de tamaña inversión, podemos citar el lanzamiento del primer medicamento 100% nacional. Fueron siete años de estudios, más de R$ 15 millones de inversión en investigación, colaboraciones con importantes universidades nacionales y con investigadores de renombre internacional. Se trata del Acheflan® (Cordia verbenacea), lanzado en junio del 2005, un antinflamatorio que llegó al mercado en la versión tópica (crema) y es indicado para tendinitis crónicas y dolores miofaciales (musculares). Ya están en estudio las versiones aerosol y oral, además de investigaciones para su uso en artrosis de mano y rodilla y dermatológico. Además del Acheflan, la empresa cuenta con otros fitomedicamentos, todos a partir de plantas brasileñas.

Además de eso, Aché invierte fuertemente en el desarrollo de medicamentos sintéticos, especialmente en la investigación incremental, siempre en colaboración con centros de investigación brasileños, volcada al fomento de la ciencia nacional.

Aché: ¡Orgullo de ser brasileña!